Sobre mi

Jose Lacoma

De pequeño, cuando mis padres me llevaban a misa, me quedaba ensimismado viendo las imágenes y esculturas de los santos, los crucifijos y la Virgen Maria.

Observaba todos los detalles y me preguntaba ¿"será verdad"?. Mirando a los santos, ¿que han hecho estos santos para estar aquí?, ¿porque a Jesús se le crucificó?. Es como si ya estuviera esperando el "Curso de Milagros".

En la adolescencia recuerdo que me decía: ¿"Yo que hago aquí?, yo no soy de este mundo. No entendía muchas de las cosas que observaba en él.

Después, empecé a trabajar como programador, me casé, tuve dos hijas e intenté sin éxito crear dos empresas. 
Me divorcié, murieron mi padres..., fue una época de grandes cambios.

Alrededor de los 30 años, seguía sin entender este mundo, me compré el libro "Un Curso De Milagros". Recuerdo que el titulo me atrajo, quizás pensé que necesitaba un milagro.

Empecé a leerlo y reconozco que no lo entendía y que me era difícil asumirlo. Leí hasta la mitad del texto pero no practiqué las lecciones. Acababa de nacer mi hija mayor, aparqué el Curso, intuyendo que lo volvería a retomar, porque vislumbré que podría obtener paz si seguía las ideas del Curso.

Sobe los cincuenta volví a casarme y siempre buscando respuestas, empecé a formarme como terapeuta: 
Profesor de mindfulness, Terapeuta gestalt, Facilitador de Constelaciones familiares, facilitador  de cambios de creencias psych-k y facilitador de ThetaHealing.

A lo largo de estos años siempre he rezado, aunque he descubierto que en realidad lo que hacia era pedir y pedir, reconozco que el rezo me ha mantenido en comunicación con mi ser y mis guías.

He tenido muchos cambios de residencia, incluso de comunidad y siempre el libro "Un curso de milagros" ha ido conmigo.

Actualmente resido en Aguilas - Murcia y, curiosamente al ordenar los libros, el libro "Un curso de milagros" lo puse en lugar preferente, intuyendo que lo iba a utilizar. 

En Aguilas entré a formar parte del coro Gospel de la Iglesia. En esos días una persona me menciono el Curso de Milagros y de repente lo vi en la estantería. En ese momento decidí estudiarlo.

Empece a estudiarlo desde el principio sin saltarme los capítulos y practicando las lecciones del curso y sentí la idea de iniciar un grupo de estudio.

En esos meses se produjo la pandemia del coronavirus, el confinamiento y, al no poder asistir a los ensayos del coro, algunos componente me propusieron reunirnos online y que les impartiera unas clases de mindfulness.

Por mi parte, les propuse también, crear el grupo de estudio del libro "Un Curso De Milagros". Estoy profundamente agradecido, aceptaran iniciarlo.

A las pocas semanas de iniciar el grupo, escuché en mi mente la Voz del Espíritu Santo que me decía "Decide ser maestro de Dios", yo pensaba que aun era pronto, estaba dando excusas al Espíritu Santo. Seguí escuchando esa Voz, sintiéndola con una fuerza impresionante.

Al tercer día, ya me decidí a ser maestro de Dios, entonces escuché,  "Dilo en voz alta"

Y así fue, lo dije a los componentes del grupo de estudios y a mi familia, proclamé y me declaré con mi voz "maestro de Dios".

Desde ese momento mi vida está mas sosegada y con una paz que nunca antes había experimentado, siento a Jesús, al Espíritu Santo y al Creador muy, muy cercanos, siento su calor, su guía y su amor.
Declararse "Maestro de Dios", significa estar dispuesto a escuchar la voz del Espíritu Santo y extenderla al mundo.

La psicoterapia está incluida en el anexo del Curso. 

Como terapeuta que soy, el descubrir y practicar la parte de la psicoterapia que ofrece el Curso y ver la facilidad con que se encuentra y se le pone paz y perdón a la causa de nuestra situación actual, me alienta a impartir el método a las personas que deseen realizar una consulta.

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